Cita inicial

“Lo contrario de hablar no es escuchar; lo contrario de hablar es esperar” (Fran Lebowitz).

12 julio 2011

Próxima publicación del 'Diccionario de Términos Médicos'

Este otoño está previsto que llegue a las librerías españolas y latinoamericanas el Diccionario de Términos Médicos, de la Real Academia Nacional de Medicina (RANM). La obra, que aspira a convertirse en la gran obra de referencia en la lexicografía médica en lengua española (Boletín núm. 7 de la RANM, p. 23), se dirige, como es de suponer, a:
  • profesionales biomédicos y estudiantes de ciencias de la salud
  • especialistas de otros campos afines, como psicólogos, biólogos o químicos
  • expertos en comunicación científica, redactores, traductores, periodistas, técnicos editoriales, correctores, etc.
Operación de normalización ortográfica en un procesador de textos típico (Microsof Word v. X para Mac).


Los datos

El ambicioso proyecto, que echó a andar el 20 de enero de 1998, cuenta con el patrocinio de la Fundación Mutua Madrileña y con la colaboración de la Fundación Ramón Areces. El director académico es el profesor Hipólito Durán, mientras que la coordinación técnica corre a cargo de Fernando A. Navarro. El proceso de producción editorial en papel se ha encomendado a la editorial Panamericana, a la vez que desde la Academia se trabaja en el desarrollo de plataformas de difusión electrónica.

A pesar de su nombre, no se trata solo de un diccionario terminológico convencional, sino que, además de normalizar, pretende aglutinar y sistematizar todo lo relativo al lenguaje de la medicina en su sentido más amplio. En ese sentido, incluirá:
  • sinónimos
  • correspondencias terminológicas
  • equivalentes en inglés
  • observaciones lingüísticas y técnicas
  • advertencias sobre usos incorrectos
  • notas sobre pronunciación o escritura
Además, no se detiene en los nombres comunes, sino que «incorpora entradas antroponímicas sobre ilustres médicos, científicos, investigadores, pacientes y figuras históricas o literarias que han contribuido a configurar el lenguaje de la medicina» a lo largo de su historia.

La opinión

Sin ánimo de subestimar a nadie, lo mejor para mí es la presencia de Fernando Navarro en el equipo técnico. Su Diccionario crítico de dudas es a día de hoy el vademécum del traductor médico.


Los médicos tratan a pacientes, y los redactores y correctores tratamos los textos de los médicos. Para nosotros es importante toda iniciativa que tienda a poner un poquito de orden en este desbarajuste de barbarismos morfológicos, préstamos gramaticales, calcos léxicos y sintácticos, falsos amigos, anacolutos aberrantes y gerundios indigestos, etc., etc.; y es importante por tres razones:
  1. arrojará luz en nuestro quehacer diario
  2. servirá de autoridad de referencia ante autores reticentes
  3. ayudará a establecer dónde termina la globalización del conocimiento y dónde empieza la ignorancia, la adoración palurda al señorito inglés o, simplemente, la pereza.
A ver qué tal…

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